viernes, 8 de diciembre de 2017

Año Nuevo, Vida Nueva

Así, todo mayusculado como hacen en inglés con los títulos. En el post Con D de diciembre hablaba de inicios y finales de año personales, por muy lejos que caigan del inicio llamado oficial.  En mi caso la diferencia es de unas pocas semanas, justo el tiempo de pararse a recopilar con un poco más de tiempo y distancia.

La temporada 42 de mi serie particular acabó con la destrucción de la torre de cristal donde pasaba los días. Un cañonazo final resquebrajó los cristales y hundió las paredes. De entre las ruinas asomó una bandera blanca que ondeó hasta el final del último capítulo y todos sus créditos incluyendo la banda sonora y los special thanks.

Esta temporada se ha estrenado con olor a naranja dulce, el piano de @somriulavida, el mensaje de Josep (Cuando cumples un año más es como si empezaras un libro en blanco), el dibujo personalizado de Júlia y los churros de Pepi y Sebas con los mejores amigos.  Y con muchos mensajes más que han ido coloreando un día que en esta época y latitud ya se está tornando noche.

Lo que pase en la noche se quedará en la noche.

¡Sigue conectado para leer los próximos capítulos! Y déjame tus comentarios.

jueves, 7 de diciembre de 2017

¿Existen las casualidades?

Muy a inicios de noviembre,  hacia las 18h., estación de Sants

Voy hacia el cajero automático situado hacia la mitad de la estación y está ocupado. Mientras espero, observo a las dos chicas y un chico que están sacando dinero mientras charlan. Se les ve alegres, jóvenes de unos 25, desenfadados y, por su conversación y las mochilas que llevan, interpreto que son 3 amigos que se van de fin de semana. Pasados unos minutos,  acaban su transacción y se alejan riendo y bromeando cómplices. 
Me acerco al cajero y, al querer introducir mi tarjeta, veo dos billetes de 50 euros olvidados en el dispensador de efectivo. Espontáneamente los cojo, me giro y sigo apresuradamente a los 3 amigos que ya se dirigen a coger el tren. 

- Chicos, os habéis dejado los 100 euros en el cajero.

Mi voz les saca de su conversación, se voltean hacia mí y con cara de sorpresa,  incredulidad y alivio mezclados me agradecen que les haya devuelto su presupuesto para el fin de semana (o parte de él). 

7 de diciembre, a las 18h., en mi casa

Suena por segunda vez mi recién estrenado móvil, no reconozco aún la melodía asignada a las llamadas ni tampoco el número que aparece en la pantalla. Una voz agradable de mujer y tono formal pregunta por mí,  y respondo imaginando que me quiere vender algún producto… 

- Sí,  soy yo
- Mi nombre es Cristina,  te llamo de la oficina bancaria de Esplugues de      Llobregat. ¿Has estado aquí esta mañana?
- Ssssííí…
- Mira, es que ha entrado una chica en la oficina diciendo que la persona que estaba delante suyo en el cajero se había olvidado los 50 euros en el dispensador de efectivo. Hemos comprobado la transacción y corresponde a tu cuenta.
- Ostras, ¡pues sí,  era yo, muchas gracias!
- La verdad es que la chica ha sido muy amable al devolver el dinero. 

Esta vez soy yo la que pongo cara de sorpresa, incredulidad y alivio mezclados mientras agradezco nuevamente a Cristina, a la persona anónima y al universo la casualidad que me ha llevado a escribir este post y retomar el blog que hacía un tiempo tenía poco alimentado. 

De alguna manera me he acordado del post que escribí hace un tiempo sobre El efecto mariposa y que os animo a releer.

Y vosotros, ¿creéis en las casualidades y en los aleteos? 

Nota mental:  estar en el momento presente

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Psicodelia



Ahí estaba sentada esperando el metro y las baldosas que me miraban desde su geometría eterna e inconclusa. Casi podía ver su movimiento mientras mis ojos, guiados por una imaginaria canica, recorrían las líneas negras de ese laberinto, de dentro afuera, de fuera a dentro.

jueves, 31 de agosto de 2017

Hidden figures | Talentos ocultos



Son Mary Jackson, Dorothy Vaughan y Katherine Goble Johnson. Tenían mucho en contra: mujeres, negras y científicas (matemáticas para mayor precisión) en la todavía segregada sociedad norteamericana de los años 60. 

A su favor, mentes muy brillantes, apoyo familiar, confianza, visión y resolución.